El "Glorioso" de Agustín Pacheco, es de ese tipo
de obras necesarias en la literatura de investigación en esta país. La hazaña
del "Glorioso", navío español del siglo XVIII, su capitán, Pedro Mesía de la Cerda y su
tripulación deben ser conocidas tanto por los aficionados a la historia.
En 1747, durante la Guerra de Asiento llamada también Guerra
de la Oreja de Jenkins, el navío español San Ignacio de Loyola, alias Glorioso,
parte de Veracruz con una valiosa carga de caudales con destino a España. En su
viaje será atacado por dos veces por navíos ingleses, pero logra desembarcar su
carga con éxito en Corcubión. Reparados los desperfectos ocasionados por el
viaje y los ataques, parte hacia Cádiz siendo atacado por tres veces por
corsarios ingleses y los navíos Darmouth y Russell.
Tras duros combates logró desarbolar una de las fragatas
corsarias, hizo estallar al Darmouth y dejó desarbolado y apunto de hundirse al
navío de 80 cañones Russell. Finalmente con 33 muertos, 130 heridos, exhausta
la tripulación y agotada la munición, Pedro Mesía de la Cerda rindió el navío.
Tal vez habría que avisar al lector, que los combates del
"Glorioso" son sólo unos cuantos capítulos de esta obra. La obra va
mucho más allá. En primer lugar el autor nos pondrá en antecedentes del mal
estado de la Armada a comienzos de siglo, con biografías de personajes que
impulsaron la reconstrucción de flota olvidada. Nos hará una breve introducción
del contexto histórico. Para ya adentrarnos en todo lo relacionado con el navío que nos ocupa, como su construcción,
capítulo interesante para conocer como era el proceso construcción de un navío
en la época. Conoceremos uno de los astilleros más importantes como el de La
Habana y como se asignaba la tripulación de un navío.
En definitiva un libro que no es una mera narración de los
combates del Glorioso.
La edición es magnífica y va acompañada de numerosas
ilustraciones, planos, cuadros y tablas con datos. También encontraremos un
apartado de apéndices con documentos técnicos de la época sobre construcción de
navíos, glosario de términos, y el diario de a bordo del capitán.
No puedo dejar de destacar la utilización de las fuentes
primarias de ambos bandos, tanto el español como el inglés, que dan muestra del
buen oficio y del trabajo de investigación que realizó el autor y que
garantizan una visión totalmente objetiva y rigurosa.
En definitiva nos encontramos ante una obra necesaria y de
una calidad excelente tanto en su contenido como en su presentación.